14/4/26

Erasmus+ en Lanskroun (Chequia). Día 1.



De Manchegos a ManCHECOS!

Comenzábamos nuestro viaje con más sueño que ilusión, subiéndonos al autobús a las 03:45 de la madrugada rumbo al aeropuerto. 

Nos plantamos en la puerta de embarque con alguna que otra anécdota, pues a las 6 de la mañana nuestras mentes aún estaban un poco dispersas... Suerte que nuestra ilusión iba creciendo por momentos. 

El vuelo transcurre tal y como esperábamos, con 9 ocupantes llenos de emoción por enfrentarse por primera a la aventura de subir en avión, y otros 4 que se durmieron de principio a fin, afortunadamente ninguno de ellos roncaba.

Una vez en nuestro destino, después de unas fotos para el recuerdo en la cabina de la piloto, aterrizamos en Praga con ganas de probar su gastronomía, comenzando con un Goulash que nos dio fuerzas para comenzar nuestra visita guiada con el bueno de Albert, un estupendo guía que conectó con nuestros alumnos, enlazando cada parada con los aprendizajes  que nuestros aventureros habían aprendido en nuestro querido Clara Campoamor. Comenzamos conociendo a Carlos IV y su importancia para la ciudad de Praga, siguiendo por los diferentes estilos arquitectónicos de la ciudad, desde el cubismo hasta el estilo gótico, así como la universidad más antigua de centro Europa. 

Uno de los monumentos emblemáticos de Praga que descubrimos fue el teatro de los Estados, donde solo nuestro querido José Luis de música podría haber triunfado tal y como lo hizo Amadeus Mozart con su obra Don Giovanni. Seguimos con su reloj astronómico, con su monumento más icónico y reconocido, junto al mercado de Pascua de Praga, donde nuestro alumnado tiró de los recursos que Sandra les ha facilitado en matemáticas para hacer el cambio de coronas checas a euros.. muy ahorradores nuestros chicos y chicas. 

Continuamos con el barrio judío, un lugar con mucha identidad y donde su arquitectura e historias nos encandilaron... Casi tanto como llegar al Puente de Carlos IV, donde volvíamos a conectar con nuestro amigo Carlos, lugar donde pondríamos punto y final a nuestro tour guiado. 

Nos despedimos de nuestro amigo Albert y comienza lo que podría ser una parodia de la película “Solo en casa”, donde experimentamos en nuestras carnes que con Carlos IV la ciudad triplicó su tamaño.. vaya que si!! Metro por aquí, escaleras mecánicas por allá, y todo a la carrera para llegar lograr a nuestro tren. Sin duda uno de esos momentos donde el grupo estuvo más unido y cohesionado, y donde nuestro alumnado demostró que habían venido a República Checa con muchas ganas de aprender y arrimar el hombro. 

Una vez en ruta todo discurre con total normalidad, trenes puntuales, cómodos y la mejor de las actitudes nos llevan a Lanskroun, donde Martina nos espera con los brazos abiertos, acompañándonos a comprar algo de cena. Tras esto nos dirigimos a nuestro hotel, donde volvemos a vivir uno de esos momentos que hermanan y unen en estas experiencias, preparar la mesa, cocinar todos juntos y repartir las tareas para que la aventura sea lo más real y productiva posible. 

Una vez recogemos, nos vamos a la cama después de una montaña rusa de emociones a lo largo del día, mañana más.. y seguro que mejor.





6/3/26

Erasmus+ en Albufeira (Portugal). Día 5

Llegamos al último día del periodo de observación. Pasamos a la clase de Educación Física y los alumnos de último curso del Agrupamento de Escolas de Albufeira nos deleitan con una coreografía de “cardio step” creada por ellos mismos para el concurso de baile organizado por el Departamento de Educación Física. Como curiosidad, el profesor de Educación Física que ha organizado esta actividad, Luis Pica, es bailarín profesional y, como sorpresa final, ha preparado una coreografía de merengue, con alumnos y profesores de las movilidades de Erasmus+, que iba ascendiendo en dificultad conforme nos iba enseñando pasos y el resultado ha sido espectacular, a la par que divertido. Nuestras parejas de baile han sido los propios alumnos portugueses de último curso que tenían un grado de experiencia más que nosotros y nos han llevado de maravilla.

Tras esta clase magistral, nos reunimos para conocer de cerca el proyecto sobre cambio climático y sostenibilidad que el centro portugués está llevando a cabo en su Acreditación Erasmus+. También ha sido el momento perfecto para que profesores de los países visitantes de Italia e Isla Reunión intercambiemos los contactos para realizar posibles movilidades el curso próximo, centrándonos en esta temática del medio ambiente y cambio climático. Además, ha quedado abierta la posibilidad de hacer una movilidad de grupo de corta duración para el próximo año en Albufeira. La directora nos ha dado el visto bueno!😜

Nuestra sesión final en el centro portugués ha sido la entrega de certificados de asistencia y la despedida, siempre la parte más triste de las movilidades Erasmus+. Una vez más me ratifico en la hospitalidad y amabilidad de los portugueses. Muchas gracias, Portugal!. Y, por supuesto, nos hemos despedido también de la gastronomía portuguesa con un plato típico del Algarve: la cataplana de rape, gambas y almejas, un espectáculo para los sentidos! Hasta la próxima!🤗🙌




Erasmus+ en Albufeira (Portugal). Día 4.

El día ha comenzado con una convivencia cultural en Sagres. Alumnos y profesores Erasmus+ nos dirigimos hacia este pueblo costero. Encaramado en el extremo suroeste de la Europa continental, Sagres es un destino localizado en el océano Atlántico. Aquí, la calidez del Algarve da paso a un paisaje agreste de imponentes acantilados, vastos cabos azotados por el viento y un potente oleaje. Es un rincón de Portugal con una profunda sensación de estar en el mismísimo confín del mundo.

En segundo lugar hemos realizado una parada en el cabo de San Vicente, accidente geográfico situado en el extremo sudoeste de Portugal, que marca el límite occidental del golfo de Cádiz. Se la conocía en tiempos romanos como "Promontorium Sacrum", lugar dedicado a al dios Saturno.

La siguiente parada ha sido Lagos, una localidad del Algarve famosa por su casco antiguo amurallado, sus espectaculares acantilados y sus playas en el océano Atlántico. En esta ciudad costera hemos probado un plato típico portugués, el arroz de tamboril, langostinos y almejas. El tamboril es un pescado similar al rape (el pez sapo), muy valorado en la cocina portuguesa. Después del almuerzo hemos visitado el Museo de Lagos, instalado en la antigua iglesia de Santo Antonio. Posee en impresionante pórtico de entrada renacentista original de la Iglesia.  Su interior posee un enorme patrimonio arqueológico, con piezas del Neolítico, lusoibéricas, romanas y árabes; arte sacro con pinturas del siglo XVIII; historia de Lagos, dónde se puede apreciar el Fuero de Lagos, concedido por el rey Manuel I en 1504 y la llave de la ciudad; finalmente, etnografía del Algarve, donde destaca el transporte tradicional del aceite, representado a través de un pequeño burro embalsamado, entre otras curiosidades. 

El día no ha podido terminar mejor. ¡Vamos a por el viernes!