"Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiing". Así comenzaba
nuestro martes en el instituto, con el primer timbre a las 8.30 de la mañana y
Fratisek, profesor de Biología, arte y geografía (viva la multi-disciplina!),
dándonos una cálida bienvenida a su clase. Las clases se imparten mayoritariamente
en aulas materia, y la actividad constó de dos partes principalmente. Primero
nos enseñó los animales de los pasillos y de su aula, una iguana sin nombre, y
a la que bautizamos "Clara", tortugas, serpientes, patigallos,
lagartos, etc. Nuestros intrépidos alumnos fueron voluntarios para echarle la
mano a absolutamente todos ellos! Y la segunda parte trató de un quizz en
inglés, parejas y formato papel con descripciones precisas de animales. Es
increíble ver cómo nuestros chicos conectan e interactúan, además muy
activamente, con los profesores. La clase les gustó tanto que terminaron dando
un sonoro aplauso, muestra espontánea de satisfacción que sorprendió a
Fratisek. Los profes pudimos admirar su trabajo en artes, pues tiene cuadros
pintados en un estilo vanguardista, especial y diríamos que casi mágico, muchas
veces conectado con viajes a distintos lugares del mundo.
Nos despedíamos de nuestro amigo Fratisek para poner rumbo a
la quesería del centro, otro de esos rincones que uno no esperaría encontrar en
un instituto de España, haciendo nuestro viaje aún más especial. Allí Natalia,
Vendu y Niki, 3 alumnas intrépidas y llenas de energía nos enseñaron a modular
quesos, pudiendo crear una pequeña obra de arte con queso que Jesús puntuarían
con un sobresaliente! El sabor exquisito, aunque donde se ponga un quesito
manchego… que se quite cualquier otro.
Nuestras nuevas amigas, Natalia, Niki y Vendu nos
acompañaron tras la quesería a visitar las instalaciones de los conejos, sin
duda uno de los lugares favoritos de nuestros chicos. Aprendimos sobre biología
y genética, tomando notas para que Mari Ángeles nos suba un poquito la nota, y
disfrutamos de la ternura de los conejos.
De aquí raudos y veloces a la cantina, donde un rico salmón
y un puré de patatas hicieron las delicias del martes, dándonos la energía
óptima para nuestra próxima aventura, un partido de vóley con chicos y chicas
checos. Esta actividad no estaba programada, pero un bacín de nuestra
expedición de cuyo nombre no quiero acordarme, retó a la profesora de Educación
Física Martina a un partido.
Durante el partido tuvimos la suerte de poder conocer el voleibol, el deporte más practicado en la región, que nos permitió intercambiar impresiones con nuestros amigos checos. Otro mini punto con respecto a nuestra calificaciones, esta vez esperamos que Sara lo tenga en cuenta en el próximo course navette.
Finalizado el partido nos montamos en un autobús que nos lleva hasta Litomyšl, ciudad patrimonio de la UNESCO con gran tradición chocolatera, donde se encuentra la plaza más larga de República Checa, 500m de longitud tiene.. distancia que recorrimos buscando desgastar los chocolates locales que nos habíamos metido entre pecho y espalda, muy bien acompañados por Petra (profesora de inglés) y Marcela (la secretaria de dirección).
Vuelta al autobús con parada en Tolovec’s, donde se venía el
remate final para subir al menos 1 punto en el tercer trimestre en EF (por
favor Sara, convalidamos 2 meses de actividades en Strava).
Siguiendo el dicho “Quien mucho ha de andar, mucho ha de
probar", y habiendo probado varios chocolates típicos checos, nos
disponemos a andar los “10” más largos y bonitos de nuestro viaje. El paseo por
Tolovec’s Stables transcurre por una zona boscosa espectacular, con formaciones
rocosas y riachuelos que nos regalaron 2 horas de caminata preciosas.
Vuelta a casa con las piernas cansadas pero la mente
despejada, con ganas de una rica cena y con nuestro particular “El diario de
Rosa”, con confesiones y risas a partes iguales. 30.000 pasos después, cerramos
los ojos con ganas de más!
Hasta mañana!!







