28/8/26

Curso medioambiental en Azores (Día 7)

Día de despedida

Y casi sin darnos cuenta llegó nuestro último día de curso.

El clima continúa acompañándonos y parece que también quiere despedirse de nosotros de la mejor manera posible: tiempo estable, temperaturas agradables de entre 18 y 24 grados, brisa ligera y ninguna precipitación.

Hoy volvemos a encontrarnos en el hotel Mercure, el mismo lugar donde iniciamos esta aventura seis días atrás. Allí realizaremos la última jornada de este sorprendente e interesante curso.

La primera actividad consiste en una ponencia a cargo de nuestro coordinador sobre las reflexiones acerca del sistema educativo portugués. La sesión nos permite conocer con bastante profundidad las características de este sistema educativo. Algunas de sus particularidades nos resultan especialmente llamativas, entre ellas la gratuidad de los estudios universitarios y la obligatoriedad de la educación hasta los 18 años. También analizamos las diferencias existentes entre los distintos sistemas educativos europeos y el portugués, descubriendo datos y curiosidades que nos resultan realmente interesantes. Entre ellas, conocer que los profesionales de la educación mejor remunerados se encuentran en Alemania.

Aunque se trata de una sesión teórica, resulta participativa e interactiva y nos permite intercambiar opiniones y reflexionar sobre aspectos de la educación que, en muchas ocasiones, damos por supuestos.

Después de esta última sesión teórica, llega el momento de relajarnos con una divertida dinámica de grupo. La actividad consiste en realizar un retrato conjunto de cada uno de los participantes. El resultado, como era de esperar, provoca risas y momentos muy simpáticos. Una forma sencilla y divertida de compartir nuestros últimos momentos juntos antes de la despedida.

Después volvemos al aula para realizar la evaluación del curso y compartir nuestras últimas reflexiones. Para ello retomamos también algunas de las tareas que habíamos tenido que realizar y enviar diariamente a Nacho, nuestro coordinador.

Entre ellas recordamos la actividad de la pareidolia, que ya había mencionado nuestra compañera Lucía y cuyo ganador fue nuestro compañero Óscar. Son pequeños detalles que, después de tantos días compartiendo experiencias, forman ya parte de los recuerdos de este curso.

Y finalmente llega el momento que ninguno queríamos que llegara: la entrega de certificados y la despedida.

Con ella ponemos punto final a una semana intensa de aprendizaje, convivencia, descubrimientos y experiencias compartidas. Nos llevamos nuevos conocimientos sobre educación, tecnología, patrimonio, geología y cultura, pero también algo quizá más importante: recuerdos, nuevas amistades y la sensación de haber vivido una experiencia que va mucho más allá de un simple curso de formación.

São Miguel nos ha permitido aprender dentro y fuera del aula, descubrir nuevos paisajes y otras formas de entender la educación, pero, sobre todo, nos ha recordado que viajar también es una forma de aprender.

Y así, con una mezcla de satisfacción por todo lo vivido y cierta tristeza por la despedida, termina nuestra aventura en las Azores.







Curso medioambiental en Azores (Día 6)

Paisaje, patrimonio y geodiversidad

Nuestro sexto día de viaje comienza con un cambio de escenario. A diferencia de las jornadas anteriores, hoy no cogeremos el autobús para recorrer la isla, sino que las actividades se desarrollarán íntegramente en la ciudad de Ponta Delgada. Eso sí, la cita sigue siendo a la misma hora y en el mismo lugar: las 9:00 de la mañana en el punto de turismo de Ponta Delgada.

Tras nuestra habitual caminata de aproximadamente media hora desde el lugar donde nos alojamos hasta el punto de encuentro, nos reunimos con todos nuestros compañer@s. Como viene siendo habitual, aprovechamos unos minutos para saludarnos, compartir anécdotas y comentar algunas de las experiencias de la tarde-noche anterior. Después, nos disponemos a comenzar una nueva jornada de trabajo.

Nacho, nuestro monitor, nos explica la actividad que vamos a realizar. Se trata de una gymkana a través de la aplicación Actionbound, un recurso digital pensado para desarrollar actividades educativas y lúdicas al aire libre. La propuesta nos permitirá aprender a manejar esta herramienta y descubrir las posibilidades que ofrece para trasladarla posteriormente a nuestros centros educativos.

Tras una breve explicación sobre el funcionamiento de la aplicación, Nacho nos divide en grupos de cinco personas, siguiendo el animal identificativo que nos había asignado el primer día. De esta manera, comenzamos a trabajar de forma práctica y, casi sin darnos cuenta, también a aprender sobre las posibilidades educativas de este recurso.

Una vez formados los grupos, nos da las indicaciones necesarias para descargar la aplicación e incorporar a todos los miembros del equipo. Elegimos un líder, que será el encargado de realizar la descarga, y nos ponemos manos a la obra.

A partir de ese momento comienza la aventura. La aplicación nos va proporcionando pistas y proponiendo diferentes retos que debemos superar para continuar avanzando. Códigos QR, indicaciones, pruebas y desafíos nos llevan a recorrer distintos rincones de Ponta Delgada y, al mismo tiempo, nos permiten descubrir lugares por los que todavía no habíamos pasado.

Uno de los descubrimientos más sorprendentes fue el Jardín Botánico Público de Ponta Delgada, un espacio de acceso público situado en pleno centro histórico de la ciudad. El lugar nos sorprendió por la variedad y el tamaño de su vegetación y por la tranquilidad que transmite en medio del entorno urbano. Allí realizamos uno de los últimos retos antes de dirigirnos hacia el puerto, donde encontramos la pista final.

En esta gymkana no solo cuenta la capacidad para resolver correctamente los diferentes desafíos, sino también el tiempo empleado en hacerlo. La rapidez y la habilidad se convierten, por tanto, en elementos fundamentales para conseguir una buena puntuación.

Sin duda, una experiencia muy interesante y, sobre todo, un recurso educativo que considero muy útil y motivador para poner en práctica en nuestro propio centro con el alumnado. Incluso podría utilizarse con toda la comunidad educativa ¿por qué no?.

Y, por cierto… ¡fuimos los ganadores!

Después de la actividad tuvimos tiempo libre. Lo aprovechamos no solo para comer —hoy, por fin, disfrutamos de una comida caliente y no de nuestro habitual picnic—, sino también para continuar estrechando lazos con algunos de nuestros compañer@s del curso. Elegimos un bar al azar, prácticamente sin buscarlo demasiado, sobre todo por su ubicación, ya que se encontraba justo en la zona donde habíamos terminado la actividad.

La comida se convirtió también en una nueva oportunidad para conocernos mejor, hablar sobre nuestras vidas, nuestras costumbres y las particularidades de nuestros respectivos países. Y, cómo no, también para practicar la lengua inglesa. Nuestro grupo estaba formado por una alemana, una checa, una islandesa, una italiana y cuatro españoles: nosotros tres y nuestro compañero José Luis, del IES Marmaria de Membrilla.

Fue, sin duda, un tiempo muy enriquecedor. Entre las conversaciones y los intercambios de experiencias surgió una información que nos proporcionó nuestra compañera alemana: era posible subir gratuitamente a la conocida Torre del Reloj de Ponta Delgada y contemplar desde allí unas magníficas vistas de la ciudad.

No lo dudamos ni un segundo y allá que fuimos.

La torre, construida en piedra volcánica, sobresale sobre el edificio del Ayuntamiento y constituye uno de los símbolos más reconocibles de Ponta Delgada. Subir hasta lo alto y contemplar la ciudad desde otra perspectiva fue una de esas pequeñas experiencias que, aunque no estaban previstas inicialmente, terminan convirtiéndose en uno de los recuerdos especiales del viaje.

Tras la visita a la torre, continuamos caminando hacia la zona oeste de la ciudad, en dirección a la Gruta do Carvão, donde nos esperaba la actividad de la tarde.

La propuesta consistía en realizar una visita guiada a este impresionante monumento natural. A pesar de lo que pueda sugerir su nombre, la Gruta do Carvão no tiene relación con la elaboración o extracción de carbón. Se trata, en realidad, de una de las formaciones volcánicas más interesantes de las Azores: un enorme tubo de lava basáltica formado hace miles de años durante una erupción volcánica.

Con una longitud conocida de aproximadamente 1.912 metros, es el túnel de lava más largo conocido de la isla de São Miguel. Se encuentra dividido en varios tramos, siendo el Troço do Paim el principal y el que habitualmente se visita mediante recorridos guiados, como el que realizamos nosotros.

A medida que avanzábamos por el interior, acompañados por nuestra guía, pudimos observar numerosas estructuras geológicas originadas por el enfriamiento y solidificación de la lava: estalactitas y estalagmitas de lava, burbujas de gas solidificadas, puentes de lava, paredes con estrías que permiten observar el sentido del flujo volcánico y galerías superpuestas, resultado de diferentes corrientes de lava.

Recorrer aquel espacio subterráneo fue una experiencia realmente sorprendente. Hasta ese momento habíamos conocido el paisaje volcánico de São Miguel desde el exterior, contemplando volcanes, lagunas y paisajes creados por antiguas erupciones. Ahora teníamos la oportunidad de adentrarnos literalmente en el interior de la isla y observar las huellas que aquellos fenómenos dejaron bajo nuestros pies.

Además de su extraordinario valor geológico, la Gruta do Carvão posee también una interesante dimensión histórica. Durante la Segunda Guerra Mundial, uno de sus tramos fue estudiado como posible refugio antiaéreo y, posteriormente, llegó a utilizarse como almacén por una fábrica de tabaco de Ponta Delgada.

En la actualidad, la gruta está protegida como Monumento Natural y constituye uno de los lugares más interesantes para comprender el origen volcánico de São Miguel y, en general, del archipiélago de las Azores. La visita, siempre guiada, nos permitió descubrir de una manera muy visual cómo las erupciones volcánicas y el enfriamiento de las coladas de lava fueron dando forma a este espectacular paisaje subterráneo.

Con esta visita dimos por finalizada nuestra jornada de actividades.

Pero el día todavía nos reservaba una última sorpresa.

Terminamos la jornada con una cena de grupo, que no era obligatoria ni formaba parte del programa oficial del curso. La cena había sido preparada por alumnos de un ciclo formativo de cocina, que nos sorprendieron con un menú elegante, cuidado y exquisito.

Fue una manera estupenda de cerrar un día intenso y, al mismo tiempo, una nueva oportunidad para conocer un poco más el sistema educativo y la oferta de formación profesional de las Azores. Una vez más, el viaje demostraba que aprender no consiste únicamente en asistir a clases: también está en cada conversación, en cada visita y en cada experiencia compartida.




  

11/7/26

Curso medioambiental en Azores (Día 5)

La energía del interior de la tierra


Este día nuevamente nos desplazamos al este de la isla para visitar Furnas, población imprescindible por sus características fumarolas y calderas, resultado de la intensa actividad geotérmica de esta zona.

Esta fuente de energía se emplea para producir el cuarenta por ciento de electricidad que se consume en la isla. Pero, sin duda, hay otra aplicación que resulta más atractiva a sus habitantes y visitantes: el ‘cozido das Furnas’. Este es un plato tradicional que se cocina con el calor que emana directamente de la propia tierra. Los ingredientes se colocan en capas dentro de una olla grande y hermética (de aluminio o barro), la cual se envuelve en un saco y se entierra en el suelo volcánico. El calor geotérmico natural de las calderas de Furnas cocina el estofado lentamente durante unas 6 a 8 horas. Tuvimos la suerte de probarlo tanto en su versión más tradicional como en la vegetariana y ambos platos estaban deliciosos.

Una vez repletos de energía, visitamos el Jardín Botánico Terra Nostra, también en Furnas. Este parque, que es una de las joyas de las Azores, tiene 12 hectáreas de exuberante vegetación procedente de todos los continentes, destacando su gran colección de camelias y sus famosas piscinas de agua termal rica en hierro a 35-40°C.

En el jardín botánico realizamos una actividad consistente en identificar cuantas especies vegetales y animales pudiéramos por medio de una app que descargamos en los móviles. Resultó una actividad muy interesante que se puede aplicar con nuestro alumnado en las salidas que hacemos a entornos naturales.

Por último, nos desplazamos a Chá Gorreana, una plantación y fábrica de té. Las Azores albergan las únicas plantaciones de té de toda Europa. Se cultivan de forma orgánica en la isla de São Miguel desde el siglo XIX. Pudimos aprender el proceso de elaboración del té e incluso degustarlo en sus variedades de té verde y té negro.

Tras este intenso día, regresamos a Ponta Delgada para ver el partido entre España y Portugal con nuestros vecinos portugueses, en la pantalla gigante que habían instalada en la plaza de São Francisco. Y el resultado terminó de redondear el día…






Curso medioambiental en Azores (Día 4)

Entre calderas y cráteres

Y rápidamente habíamos llegamos al cuarto día y ecuador de nuestra estancia en la isla de São Miguel. Este día visitamos la parte occidental de la isla, admirando sus impresionantes calderas y cráteres.

La primera parada nos llevó a una pequeña caminata de kilómetro y medio hasta el mirador  de Boca do Inferno, desde el que se puede contemplar  los famosos lagos gemelos (la Lagoa Azul y la Lagoa Verde), así como la Lagoa do Canário, la Lagoa Rasa y la Lagoa de Santiago. Desafortunadamente, estaban presentes las nubes bajas que riegan la frondosa vegetación de Azores, con lo que apenas pudimos vislumbrar la vista que el mirador ofrece.

Continuamos avanzando nuestro camino hasta llegar al mirador Vista do Rei, desde el que sí tuvimos la suerte de disfrutar del paisaje: la parroquia de Sete Cidades y los lagos gemelos, nuestro siguiente objetivo.

Ya en Sete Cidades, repusimos fuerzas con un rápido bocadillo y embarcamos en kayaks para recorrer los lagos azul y verde, que deben su distinto color a las diferentes profundidades que tienen y a la luz. El lago azul tiene mayor profundidad (unos 33 metros), lo que hace que refleje el azul del cielo. El lago verde es menos profundo (unos 19 metros), permitiendo que la luz solar alcance la abundante vegetación y las algas de su fondo, dándole su característico tono esmeralda.

Una vez finalizada la navegación, regresamos a Ponta Delgada, donde concluimos la actividad del día con dos charlas que nos hicieron reflexionar sobre la utilidad de aprovechar nuestro entorno natural para favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje con nuestro alumnado.

De vuelta ya a descansar, nos encontramos con la sorpresa de una representación de ópera, dentro de las actividades que celebran la capitalidad cultural con la que Ponta Delgada ha sido designada en Portugal.



10/7/26

Curso medioambiental en Azores (Día 3)

Valores medioambientales del Nordeste

Durante este día hicimos la ruta de senderismo más exigente del curso, no por la distancia a recorrer, sino por la inclinación. Sin embargo, el esfuerzo mereció la pena, ya que nos esperaba al final una de las cascadas más espectaculares de toda la isla, escondida en medio de un denso bosque de laurisilva. Además, durante la ruta teníamos que clasificar la fauna y flora con la que nos íbamos encontrando, utilizando la aplicación de la  National Geographic llamada “Seek” y buscar una pareidolia, es decir, reconocer rostros, figuras o siluetas familiares en objetos inanimados o patrones aleatorios. El juego se llamaba “It looks like…” (“Se parece a…”) y, curiosamente, lo ganó Óscar tomando una fotografía de un árbol cuya rama parecía la trompa de un elefante.

En la parada para comer, probamos uno de los dulces típicos de esta zona, Fofas da Povoação, un dulce similar a nuestros profiteroles que iba relleno de crema y cubierto de crema de chocolate. Realmente, estaba muy rico!

Finalmente, visitamos Ponta do Silencio Park, un mirador donde pudimos caminar entre hortensias y ver un espectacular acantilado en medio de un día soleado y despejado, algo que puede resultar complicado en Azores, ya que puedes tener las cuatro estaciones en un mismo día. En nuestro caso, el día acompañó…y la semana, puesto que la temperatura ha oscilado entre los 18º y los 24º grados. Un lujo teniendo en cuenta la ola de calor que azota Europa.

Finalizamos el día con la visita a la cascada de Ribeira dos Caldeirões. Este oasis destaca por su exuberante vegetación de laurisilva, helechos arborescentes, hortensias gigantes y sus icónicas cascadas de agua. Además de su espectacular entorno natural, el parque protege el patrimonio histórico de la región al albergar cinco molinos de agua del siglo XVI.







Curso medioambiental en Azores (Día 2)

Naturaleza en marcha

Comenzamos el día con una visita a la Fábrica de cerámica Vieira (Lagoa), fundada en 1862, a solo 15km de Ponta Delgada. Allí pudimos observar cómo los maestros artesanos moldean y pintan a mano la emblemática cerámica blanca y azul portuguesa.

Tras esta interesante visita, nos adentramos, ahora sí, en las actividades en plena naturaleza. Primero visitamos el Mirador Pico da Barrosa, uno de los picos más altos de la isla y un ejemplo claro de la vasta naturaleza que cubre toda la isla azoriana. A continuación, fuimos a visitar el Parque Natural de Caldeira Velha, un paraíso termal protegido situado en la ladera de un volcán. Destacan por sus pozas ricas en hierro y una exuberante vegetación de helechos gigantes, procedentes de Nueva Zelanda, que recrea un auténtico ambiente selvático. Como premio a la ruta de senderismo, pudimos darnos un baño en medio de este paraje natural con una temperatura del agua que oscilaba entre 26º y 35º grados.

Después de comer, fuimos al Observatorio Astronómico de Santana donde participamos en varios talleres didácticos con diferente temática: visualización de un vídeo sobre el universo, cuerpos celestes o agujeros negros; experimento con un cohete mezclando distintos compuestos químicos para que se impulsara gracias a la reacción; o un taller sobre percepciones sensoriales para edades tempranas con el fin de iniciarse en el conocimiento del universo (por ejemplo, con el olor a óxido podemos aproximarnos al planeta Marte o el olor a azufre se relaciona con Venus).

El día terminó con la visita al Salto do Cabrito, una cascada de unos 40 metros de altura situada en el municipio de Ribeira Grande, en la zona norte de Ponta Delgada. Es un enclave natural escondido en un cañón volvánico, famoso por sus aguas cristalinas y su exuberante vegetación.

Solo nos queda hablar de la gastronomía azoriana, ya que terminamos cenando una sopa de pescado, típica portuguesa, con arroz, gambas, calamares y pescado. No hay mejor manera para terminar el día y prepararnos para el próximo. 









Curso medioambiental en Azores (Día 1)

Próximo destino: Ponta Delgada (Azores)

Ha llegado julio y con él, el curso estructurado “Outdoor Education Activities for Health and Environmental Awareness“ del 2 al 8 de Julio en Ponta Delgada (islas Azores). El curso que hemos realizado Óscar Ortiz, Goyi Moreno y Lucía Delgado tenía como objetivo implementar proyectos en los que integrar naturaleza, respeto por el medio ambiente y mejorar la competencia lingüística y cultural y, sinceramente, lo ha alcanzado con creces.

Las Azores es un archipiélago de nueve islas de origen volcánico del océano Atlántico constituido como una región autónoma de Portugal con el mismo estatus que la isla de Madeira.En nuestro caso, hemos estado en la capital de la isla de San Miguel, Ponta Delgada. Pero, de dónde procede su nombre? Cuenta la leyenda que su descubridor, Diogo de Silves, cuando llegó a las islas a finales del siglo XV quedó tan impresionado por los azores (una ave parecida a los halcones) que sobrevolaban las islas que decidió denominarlas de esa manera. Sin embargo, estudios posteriores contradicen esta versión.

Una vez contextualizado el lugar, en nuestro primer día de clase, Nacho, nuestro monitor, nos introdujo el programa de la semana y preparó una dinámica de grupo para romper el hielo y que todos habláramos con todos. En total, hemos sido cuarenta profesores de siete nacionalidades diferentes (España, Alemania, Irlanda, Estonia, Islandia, Croacia, República Checa), lo que ha hecho el curso realmente enriquecedor más allá de los contenidos. Para terminar, hicimos una puesta en común con dulces y productos típicos de nuestros países, lo que contribuyó aún más a interactuar con nuestros compañeros. Las sensaciones sobre el grupo fueron muy buenas y día a día se confirmaron. Cuando salimos del curso, paseamos por el centro histórico de Ponta Delgada visitando la Iglesia de San Sebastián, las Puertas de la Ciudad o la Estatua de Gonçalo Velho Cabral, un famoso navegante y explorador portugués de la Era de los Descubridores.

Esto ha sido todo para el primer día. Mañana comenzamos el curso en el entorno natural. Hasta mañana!


19/5/26

Job shadowing en Viareggio.


Experiencia contada por nuestros alumnos: 

Alejandro, Antonio y Adrián.


SEMANA 1 contada por Antonio Pérez Camacho:

Empezamos nuestro viaje llenos de ilusión en un minibús con destino al aeropuerto de Madrid y acompañados de nuestras profesoras María Consuelo Simón y Josefa Palacios. A continuación, cogimos nuestro avión con cierto nerviosismo, ya que para dos de nosotros, Adrián y Antonio, fue nuestra primera vez, pero afortunadamente llegamos sanos y salvos a Pisa. Y de ahí, tras aterrizar y coger el taxi, finalmente llegamos a la ciudad de Viareggio, un bello lugar situado en plena Toscana italiana, donde nos esperaban nuestras respectivas familias, que nos recibieron con una cálida bienvenida. Todos nos llevamos una muy buena impresión de nuestras familias a primera vista, también de la ciudad que en durante todo el mes de febrero celebran un Carnaval muy especial, declarado de interés turístico internacional por la Unesco. Famoso a nivel mundial por sus monumentales carrozas de papel maché y su profunda sátira política y social, se fundó en 1873, presentando estructuras móviles de hasta 30 metros de altura que desfilan a lo largo del paseo marítimo (Viale Regina Margherita). Y ahí estábamos nosotros, que no habíamos visto nada igual…

Los primeros días pasaron con sorpresa, puesto que teníamos que asistir a clase de lunes a sábado (en Italia, en algunas regiones, se imparte clase los sábados para que los días no estén tan cargados de clases), pero también con dinamismo, puesto que coincidimos con un grupo de alumnos de Sevilla con los que pudimos hablar animadamente. Además, el día 3 Adrián y yo fuimos a una excursión a Lecci, en la que vimos un monasterio con mucha historia, arte y una sección de taxidermia con animales disecados.

En el día 5 nos despedíamos de nuestras profesoras María Consuelo Simón y Josefa Palacios, ya que su periodo de observación en el Liceo Statale Carducci, donde nos quedaríamos durante tres semanas, terminaba y  regresaban a España. Ese mismo día pudimos disfrutar de una tarde muy completa en la que jugamos al pádel los tres y Tomasso, uno de los alumnos de acogida. Más tarde, por la noche, Adrián y yo fuimos a visitar Lucca, una encantadora ciudad amurallada de la Toscana italiana, famosa por su arquitectura medieval, sus calles empedradas y su historia.

El día 6 Adrián visitó el mirador de Lido Di Camaiore y yo, por mi parte, fui a ver a Tomasso jugar un partido oficial de la segunda división italiana de hockey sobre patines.

El día 7 fuimos los tres a ver la fiesta más popular de Viareggio, su Carnaval, que cuenta con enormes carrozas en movimiento y con coreografías espectaculares.

SEMANA 2 contada por Alejandro Martínez Román:

El domingo lo pasamos en grande en Pisa, dentro de nuestro intercambio en Italia. Nada más levantarnos nos dirigimos a la famosa Piazza del Duomo, también conocida como la Plaza de los Milagros. Allí se encuentran algunos de los monumentos más importantes de la ciudad como la Catedral, el Baptisterio, Camposanto Monumentale y finalmente la Torre inclinada de Pisa, a la que tuvimos la oportunidad de subir. Desde arriba pudimos contemplar toda la ciudad, sus tejados rojizos, las calles estrechas y el paisaje verde alrededor. Al mediodía fuimos a comer a un sitio de bocadillos para reponer fuerzas en nuestra excursión. Después de comer fuimos a ver el río que cruza Pisa, el Arno River. El río atraviesa la ciudad y sus orillas están llenas de edificios de colores muy bonitos. Paseamos tranquilamente hasta llegar a la Piazza Garibaldi. Allí nos comimos un helado y descansamos un rato. Al terminar, nos acercamos a ver el estadio del equipo de fútbol de la ciudad de Pisa, el Pisa Sporting club.

Por la mañana el lunes asistimos a clase en el instituto con nuestros compañeros italianos. Seguimos su horario habitual y participamos en las actividades del aula. Es interesante ver cómo trabajan y comparar su día a día con el nuestro en España. Por la tarde, fuimos a jugar al pádel al Centro Deportivo Marco Polo, fue una tarde muy divertida. Jugamos varios partidos, además de pasar un buen rato haciendo deporte.

El martes por la mañana continuamos el ritmo de las clases y por la tarde, fuimos a correr por la playa de Viareggio. Correr junto al mar fue una experiencia diferente y muy agradable.

El miércoles por la mañana seguimos con nuestra rutina habitual y asistimos al instituto como cualquier otro día. Por la tarde hicimos una pequeña excursión a Lucca, una ciudad muy cercana a Viareggio y con muchísimo encanto. Recorrimos su centro histórico, paseamos tranquilamente por sus calles y visitamos la Catedral, una iglesia muy bonita situada en pleno casco antiguo. También estuvimos en la famosa Plaza del Anfiteatro, una plaza con forma ovalada. Callejeamos sin prisa, disfrutando del ambiente, y, por supuesto, no podía faltar el típico gelato italiano.

El jueves empezamos como cada día asistiendo a clase y realizando nuestros planes de trabajo. Por la tarde, tenía lugar el tercer desfile del Carnaval de Viareggio, al que acudimos en compañía de nuestros compañeros italianos. Tuvimos la oportunidad de ver las diferentes carrozas, trajes y bailes. Una gran experiencia. Una vez terminado el desfile, fuimos por las calles de Viareggio pasando un buen rato y, probando los dulces típicos como el bomboloni, una masa redonda frita y con relleno, que tiene un sabor similar a los dónuts.

 

SEMANA 3 contada por Adrián López de la Reina Naranjo:

En nuestra última semana de esta experiencia inolvidable seguimos con la rutina de por las mañanas asistir a las clases de nuestros amigos italianos y aprovechando nuestras horas libres para hacer el plan de trabajo de España. El día 15 por la mañana fui a visitar varios pueblos pequeños, pero con encanto, de la sierra de la Toscana y al mediodía, junto con Antonio y Alejandro, fuimos al Carnaval ya que ese día había desfile de día (el Carnaval se concentra sobre todo los fines de semana). Al día siguiente los tres españoles decidimos quedar solos para pasar un día en la playa en el que aprovechamos para pasear por la arena, merendar y jugar un rato al fútbol.

El día 17 fue uno de mis favoritos, ya que fue en el que visité Florencia y pude ver su monumento más famoso, el Duomo y el cuadro del Nacimiento de Venus, por su parte Alejandro y Antonio fueron de nuevo al desfile de Carnaval y a una fiesta nocturna en la que disfrutaron del ambiente y de la música. A la mañana siguiente Antonio y yo pasamos una mañana muy entretenida realizando actividades en el Liceo, como jugar a las cartas o a juegos de mesa. El día 19 fui a la casa de acogida de Antonio a comer y a pasar la tarde allí jugando a videojuegos para luego más tarde ir a una tienda de camisetas de fútbol en la que a Antonio le regaló una camiseta a su madre de acogida y por la tarde fuimos a ver una playa muy grande que había cerca. El penúltimo día lo aproveché para pasarlo entero junto a la familia de acogida, ya que era nuestro último día entero antes de marcharnos, por lo que aprovechamos para ir al paseo marítimo por la tarde y, por la noche, ir a cenar unas pizzas, la comida más típica del país. Antonio y Alejandro por su parte también pasaron el día con sus familias de acogida.

El día 21 fue un poco triste, fue el día en el que tocó despedirse de las familias con las que habíamos pasado prácticamente un mes, por lo que sentimos cierta pena al despedirnos de ellos, pero a la vez estábamos ansiosos por volver a ver a nuestras familias. Vino el profesor Alberto Obregón a recogernos para acompañarnos en la vuelta, cogimos un tren hasta el aeropuerto de Pisa, allí tomamos un vuelo con destino a Madrid y en Madrid nos recogió una furgoneta que nos llevó hasta nuestro pueblo de nuevo donde nos esperaban nuestras familias con mucho entusiasmo de volver a vernos después de tanto tiempo. Sin duda, una experiencia inolvidable y recomendable 100%. ¡Hasta la próxima!