Tras esta clase magistral de arte, hemos participado en una
actividad de “Stop Motion” (con la aplicación “Stop Motion Studio”) con la
profesora de Formación Profesional de Audición y Sonido Diana Morais. Alumnos y
profesores de Erasmus+ hemos creado en grupos de cuatro una historia con
muñecos de lego y distintos objetos que representaban lugares del mundo.
Nosotros hemos titulado nuestra historia “Love everywhere” y hemos comprobado
en primera persona el trabajo que supone realizar una película de animación
empleando esta técnica, ya que diez segundos de película supone hacer cien
fotos (va a la mitad de velocidad de un vídeo normal). También hemos creado un
vídeo de “Stop Motion” bailando “Danza Koduro” con una coreografía que nos ha
enseñado la profesora, que, como curiosidad, es también actriz. Nos ha contado
que su grupo de estudiantes colabora con hoteles, restaurantes, hace
entrevistas a los visitantes de Albufeira, etc., todo con la finalidad de que
los alumnos vean la aplicación práctica que en el día a día tiene el trabajo
que desarrollan.
Tras tantas emociones hemos parado para tomarnos el
“brunch”, que es una mezcla de desayuno (“breakfast”) y almuerzo (“lunch”),
ofrecido por la escuela y organizado de nuevo por los alumnos de Formación
Profesional de Cocina y Restauración.
Tras este descanso, tomamos el autobús para dirigirnos a la
ciudad portuguesa de Faro, capital de la región del Algarve. Lo que más me ha
gustado es que, pese a ser un lugar turístico, conserva un ambiente auténtico y
tranquilo y, además, tiene un rico patrimonio histórico con el acceso al
impresionante Parque Natural de la Ría Formosa. Además, hemos visitado el Museo
de Ciencias de Faro, en el que un biólogo marino nos ha explicado la compleja
situación que vive la fauna y flora marina a consecuencia del turismo
descontrolado que hay en el Algarve. Un ejemplo claro es que, aunque en la
actualidad los caballitos de mar se están recuperando, en los últimos años se
ha perdido un 80% de su población. Lo más emocionante ha sido el momento en el
que nos han enseñado pepinos de mar, cangrejos ermitaños, estrellas de mar o
erizos de agua (los hemos podido tocar, incluso). Y tras finalizar la visita y
caminar por el famoso pavimentado portugués, hemos regresado a Albufeira.
Mañana nos espera un nuevo día de emociones!;)









