28/8/26

Curso medioambiental en Azores (Día 7)

Día de despedida

Y casi sin darnos cuenta llegó nuestro último día de curso.

El clima continúa acompañándonos y parece que también quiere despedirse de nosotros de la mejor manera posible: tiempo estable, temperaturas agradables de entre 18 y 24 grados, brisa ligera y ninguna precipitación.

Hoy volvemos a encontrarnos en el hotel Mercure, el mismo lugar donde iniciamos esta aventura seis días atrás. Allí realizaremos la última jornada de este sorprendente e interesante curso.

La primera actividad consiste en una ponencia a cargo de nuestro coordinador sobre las reflexiones acerca del sistema educativo portugués. La sesión nos permite conocer con bastante profundidad las características de este sistema educativo. Algunas de sus particularidades nos resultan especialmente llamativas, entre ellas la gratuidad de los estudios universitarios y la obligatoriedad de la educación hasta los 18 años. También analizamos las diferencias existentes entre los distintos sistemas educativos europeos y el portugués, descubriendo datos y curiosidades que nos resultan realmente interesantes. Entre ellas, conocer que los profesionales de la educación mejor remunerados se encuentran en Alemania.

Aunque se trata de una sesión teórica, resulta participativa e interactiva y nos permite intercambiar opiniones y reflexionar sobre aspectos de la educación que, en muchas ocasiones, damos por supuestos.

Después de esta última sesión teórica, llega el momento de relajarnos con una divertida dinámica de grupo. La actividad consiste en realizar un retrato conjunto de cada uno de los participantes. El resultado, como era de esperar, provoca risas y momentos muy simpáticos. Una forma sencilla y divertida de compartir nuestros últimos momentos juntos antes de la despedida.

Después volvemos al aula para realizar la evaluación del curso y compartir nuestras últimas reflexiones. Para ello retomamos también algunas de las tareas que habíamos tenido que realizar y enviar diariamente a Nacho, nuestro coordinador.

Entre ellas recordamos la actividad de la pareidolia, que ya había mencionado nuestra compañera Lucía y cuyo ganador fue nuestro compañero Óscar. Son pequeños detalles que, después de tantos días compartiendo experiencias, forman ya parte de los recuerdos de este curso.

Y finalmente llega el momento que ninguno queríamos que llegara: la entrega de certificados y la despedida.

Con ella ponemos punto final a una semana intensa de aprendizaje, convivencia, descubrimientos y experiencias compartidas. Nos llevamos nuevos conocimientos sobre educación, tecnología, patrimonio, geología y cultura, pero también algo quizá más importante: recuerdos, nuevas amistades y la sensación de haber vivido una experiencia que va mucho más allá de un simple curso de formación.

São Miguel nos ha permitido aprender dentro y fuera del aula, descubrir nuevos paisajes y otras formas de entender la educación, pero, sobre todo, nos ha recordado que viajar también es una forma de aprender.

Y así, con una mezcla de satisfacción por todo lo vivido y cierta tristeza por la despedida, termina nuestra aventura en las Azores.