10/7/26

Curso medioambiental en Azores (Día 3)

Valores medioambientales del Nordeste

Durante este día hicimos la ruta de senderismo más exigente del curso, no por la distancia a recorrer, sino por la inclinación. Sin embargo, el esfuerzo mereció la pena, ya que nos esperaba al final una de las cascadas más espectaculares de toda la isla, escondida en medio de un denso bosque de laurisilva. Además, durante la ruta teníamos que clasificar la fauna y flora con la que nos íbamos encontrando, utilizando la aplicación de la  National Geographic llamada “Seek” y buscar una pareidolia, es decir, reconocer rostros, figuras o siluetas familiares en objetos inanimados o patrones aleatorios. El juego se llamaba “It looks like…” (“Se parece a…”) y, curiosamente, lo ganó Óscar tomando una fotografía de un árbol cuya rama parecía la trompa de un elefante.

En la parada para comer, probamos uno de los dulces típicos de esta zona, Fofas da Povoação, un dulce similar a nuestros profiteroles que iba relleno de crema y cubierto de crema de chocolate. Realmente, estaba muy rico!

Finalmente, visitamos Ponta do Silencio Park, un mirador donde pudimos caminar entre hortensias y ver un espectacular acantilado en medio de un día soleado y despejado, algo que puede resultar complicado en Azores, ya que puedes tener las cuatro estaciones en un mismo día. En nuestro caso, el día acompañó…y la semana, puesto que la temperatura ha oscilado entre los 18º y los 24º grados. Un lujo teniendo en cuenta la ola de calor que azota Europa.

Finalizamos el día con la visita a la cascada de Ribeira dos Caldeirões. Este oasis destaca por su exuberante vegetación de laurisilva, helechos arborescentes, hortensias gigantes y sus icónicas cascadas de agua. Además de su espectacular entorno natural, el parque protege el patrimonio histórico de la región al albergar cinco molinos de agua del siglo XVI.



Curso medioambiental en Azores (Día 2)

Naturaleza en marcha

Comenzamos el día con una visita a la Fábrica de cerámica Vieira (Lagoa), fundada en 1862, a solo 15km de Ponta Delgada. Allí pudimos observar cómo los maestros artesanos moldean y pintan a mano la emblemática cerámica blanca y azul portuguesa.

Tras esta interesante visita, nos adentramos, ahora sí, en las actividades en plena naturaleza. Primero visitamos el Mirador Pico da Barrosa, uno de los picos más altos de la isla y un ejemplo claro de la vasta naturaleza que cubre toda la isla azoriana. A continuación, fuimos a visitar el Parque Natural de Caldeira Velha, un paraíso termal protegido situado en la ladera de un volcán. Destacan por sus pozas ricas en hierro y una exuberante vegetación de helechos gigantes, procedentes de Nueva Zelanda, que recrea un auténtico ambiente selvático. Como premio a la ruta de senderismo, pudimos darnos un baño en medio de este paraje natural con una temperatura del agua que oscilaba entre 26º y 35º grados.

Después de comer, fuimos al Observatorio Astronómico de Santana donde participamos en varios talleres didácticos con diferente temática: visualización de un vídeo sobre el universo, cuerpos celestes o agujeros negros; experimento con un cohete mezclando distintos compuestos químicos para que se impulsara gracias a la reacción; o un taller sobre percepciones sensoriales para edades tempranas con el fin de iniciarse en el conocimiento del universo (por ejemplo, con el olor a óxido podemos aproximarnos al planeta Marte o el olor a azufre se relaciona con Venus).

El día terminó con la visita al Salto do Cabrito, una cascada de unos 40 metros de altura situada en el municipio de Ribeira Grande, en la zona norte de Ponta Delgada. Es un enclave natural escondido en un cañón volvánico, famoso por sus aguas cristalinas y su exuberante vegetación.

Solo nos queda hablar de la gastronomía azoriana, ya que terminamos cenando una sopa de pescado, típica portuguesa, con arroz, gambas, calamares y pescado. No hay mejor manera para terminar el día y prepararnos para el próximo. 









Curso medioambiental en Azores (Día 1)

Próximo destino: Ponta Delgada (Azores)

Ha llegado julio y con él, el curso estructurado “Outdoor Education Activities for Health and Environmental Awareness“ del 2 al 8 de Julio en Ponta Delgada (islas Azores). El curso que hemos realizado Óscar Ortiz, Goyi Moreno y Lucía Delgado tenía como objetivo implementar proyectos en los que integrar naturaleza, respeto por el medio ambiente y mejorar la competencia lingüística y cultural y, sinceramente, lo ha alcanzado con creces.

Las Azores es un archipiélago de nueve islas de origen volcánico del océano Atlántico constituido como una región autónoma de Portugal con el mismo estatus que la isla de Madeira.En nuestro caso, hemos estado en la capital de la isla de San Miguel, Ponta Delgada. Pero, de dónde procede su nombre? Cuenta la leyenda que su descubridor, Diogo de Silves, cuando llegó a las islas a finales del siglo XV quedó tan impresionado por los azores (una ave parecida a los halcones) que sobrevolaban las islas que decidió denominarlas de esa manera. Sin embargo, estudios posteriores contradicen esta versión.

Una vez contextualizado el lugar, en nuestro primer día de clase, Nacho, nuestro monitor, nos introdujo el programa de la semana y preparó una dinámica de grupo para romper el hielo y que todos habláramos con todos. En total, hemos sido cuarenta profesores de siete nacionalidades diferentes (España, Alemania, Irlanda, Estonia, Islandia, Croacia, República Checa), lo que ha hecho el curso realmente enriquecedor más allá de los contenidos. Para terminar, hicimos una puesta en común con dulces y productos típicos de nuestros países, lo que contribuyó aún más a interactuar con nuestros compañeros. Las sensaciones sobre el grupo fueron muy buenas y día a día se confirmaron. Cuando salimos del curso, paseamos por el centro histórico de Ponta Delgada visitando la Iglesia de San Sebastián, las Puertas de la Ciudad o la Estatua de Gonçalo Velho Cabral, un famoso navegante y explorador portugués de la Era de los Descubridores.

Esto ha sido todo para el primer día. Mañana comenzamos el curso en el entorno natural. Hasta mañana!