Alejandro, Antonio y Adrián.
SEMANA
1 contada por Antonio Pérez Camacho:
Empezamos nuestro viaje
llenos de ilusión en un minibús con destino al aeropuerto de Madrid y
acompañados de nuestras profesoras María Consuelo Simón y Josefa Palacios. A
continuación, cogimos nuestro avión con cierto nerviosismo, ya que para dos de
nosotros, Adrián y Antonio, fue nuestra primera vez, pero afortunadamente
llegamos sanos y salvos a Pisa. Y de ahí, tras aterrizar y coger el taxi,
finalmente llegamos a la ciudad de Viareggio, un bello lugar situado en plena
Toscana italiana, donde nos esperaban nuestras respectivas familias, que nos
recibieron con una cálida bienvenida. Todos nos llevamos una muy buena
impresión de nuestras familias a primera vista, también de la ciudad que en
durante todo el mes de febrero celebran un Carnaval muy especial, declarado de
interés turístico internacional por la Unesco. Famoso a nivel mundial por sus monumentales
carrozas de papel maché y su profunda sátira política y social, se fundó en
1873, presentando estructuras móviles de hasta 30 metros de altura que desfilan
a lo largo del paseo marítimo (Viale Regina Margherita). Y ahí estábamos
nosotros, que no habíamos visto nada igual…
Los primeros días pasaron
con sorpresa, puesto que teníamos que asistir a clase de lunes a sábado (en
Italia, en algunas regiones, se imparte clase los sábados para que los días no
estén tan cargados de clases), pero también con dinamismo, puesto que
coincidimos con un grupo de alumnos de Sevilla con los que pudimos hablar
animadamente. Además, el día 3 Adrián y yo fuimos a una excursión a Lecci, en
la que vimos un monasterio con mucha historia, arte y una sección de taxidermia
con animales disecados.
En el día 5 nos despedíamos
de nuestras profesoras María Consuelo Simón y Josefa Palacios, ya que su
periodo de observación en el Liceo Statale Carducci, donde nos quedaríamos
durante tres semanas, terminaba y
regresaban a España. Ese mismo día pudimos disfrutar de una tarde muy
completa en la que jugamos al pádel los tres y Tomasso, uno de los alumnos de
acogida. Más tarde, por la noche, Adrián y yo fuimos a visitar Lucca, una
encantadora ciudad amurallada de la Toscana italiana, famosa por su
arquitectura medieval, sus calles empedradas y su historia.
El día 6 Adrián visitó el
mirador de Lido Di Camaiore y yo, por mi parte, fui a ver a Tomasso jugar un
partido oficial de la segunda división italiana de hockey sobre patines.
El día 7 fuimos los tres a
ver la fiesta más popular de Viareggio, su Carnaval, que cuenta con enormes
carrozas en movimiento y con coreografías espectaculares.
SEMANA 2 contada por Alejandro Martínez Román:
El domingo lo pasamos en
grande en Pisa, dentro de nuestro intercambio en Italia. Nada más levantarnos
nos dirigimos a la famosa Piazza del Duomo, también conocida como la Plaza de
los Milagros. Allí se encuentran algunos de los monumentos más importantes de
la ciudad como la Catedral, el Baptisterio, Camposanto Monumentale y finalmente
la Torre inclinada de Pisa, a la que tuvimos la oportunidad de subir. Desde
arriba pudimos contemplar toda la ciudad, sus tejados rojizos, las calles
estrechas y el paisaje verde alrededor. Al mediodía fuimos a comer a
un sitio de bocadillos para reponer fuerzas en nuestra excursión. Después de
comer fuimos a ver el río que cruza Pisa, el Arno River. El río atraviesa la ciudad
y sus orillas están llenas de edificios de colores muy bonitos. Paseamos tranquilamente
hasta llegar a la Piazza Garibaldi. Allí nos comimos un helado y descansamos un
rato. Al terminar, nos acercamos a ver el estadio del equipo de fútbol de la
ciudad de Pisa, el Pisa Sporting club.
Por la mañana el lunes
asistimos a clase en el instituto con nuestros compañeros italianos. Seguimos
su horario habitual y participamos en las actividades del aula. Es interesante
ver cómo trabajan y comparar su día a día con el nuestro en España. Por la
tarde, fuimos a jugar al pádel al Centro Deportivo Marco Polo, fue una tarde
muy divertida. Jugamos varios partidos, además de pasar un buen rato haciendo
deporte.
El martes por la mañana
continuamos el ritmo de las clases y por la tarde, fuimos a correr por la playa
de Viareggio. Correr junto al mar fue una experiencia diferente y muy
agradable.
El miércoles por la mañana
seguimos con nuestra rutina habitual y asistimos al instituto como cualquier
otro día. Por la tarde hicimos una pequeña excursión a Lucca, una ciudad muy
cercana a Viareggio y con muchísimo encanto. Recorrimos su centro
histórico, paseamos tranquilamente por sus calles y visitamos la Catedral, una
iglesia muy bonita situada en pleno casco antiguo. También estuvimos en la
famosa Plaza del Anfiteatro, una plaza con forma ovalada. Callejeamos sin
prisa, disfrutando del ambiente, y, por supuesto, no podía faltar el típico gelato italiano.
El jueves empezamos como
cada día asistiendo a clase y realizando nuestros planes de trabajo. Por la
tarde, tenía lugar el tercer desfile del Carnaval de Viareggio, al que acudimos
en compañía de nuestros compañeros italianos. Tuvimos la oportunidad de ver las
diferentes carrozas, trajes y bailes. Una gran experiencia. Una vez terminado
el desfile, fuimos por las calles de Viareggio pasando un buen rato y, probando
los dulces típicos como el bomboloni,
una masa redonda frita y con relleno, que tiene un sabor similar a los dónuts.
SEMANA 3 contada por Adrián López de la Reina Naranjo:
En nuestra última semana de
esta experiencia inolvidable seguimos con la rutina de por las mañanas asistir
a las clases de nuestros amigos italianos y aprovechando nuestras horas libres
para hacer el plan de trabajo de España. El día 15 por la mañana fui a visitar
varios pueblos pequeños, pero con encanto, de la sierra de la Toscana y al
mediodía, junto con Antonio y Alejandro, fuimos al Carnaval ya que ese día
había desfile de día (el Carnaval se concentra sobre todo los fines de semana).
Al día siguiente los tres españoles decidimos quedar solos para pasar un día en
la playa en el que aprovechamos para pasear por la arena, merendar y jugar un
rato al fútbol.
El día 17 fue uno de mis
favoritos, ya que fue en el que visité Florencia y pude ver su monumento más
famoso, el Duomo y el cuadro del Nacimiento de Venus, por su parte Alejandro y
Antonio fueron de nuevo al desfile de Carnaval y a una fiesta nocturna en la
que disfrutaron del ambiente y de la música. A la mañana siguiente Antonio y yo
pasamos una mañana muy entretenida realizando actividades en el Liceo, como
jugar a las cartas o a juegos de mesa. El día 19 fui a la casa de acogida de
Antonio a comer y a pasar la tarde allí jugando a videojuegos para luego más
tarde ir a una tienda de camisetas de fútbol en la que a Antonio le regaló una
camiseta a su madre de acogida y por la tarde fuimos a ver una playa muy grande
que había cerca. El penúltimo día lo aproveché para pasarlo entero junto a la
familia de acogida, ya que era nuestro último día entero antes de marcharnos,
por lo que aprovechamos para ir al paseo marítimo por la tarde y, por la noche,
ir a cenar unas pizzas, la comida más típica del país. Antonio y Alejandro por
su parte también pasaron el día con sus familias de acogida.
El día 21 fue un poco triste, fue el día en el que tocó despedirse de las familias con las que habíamos pasado prácticamente un mes, por lo que sentimos cierta pena al despedirnos de ellos, pero a la vez estábamos ansiosos por volver a ver a nuestras familias. Vino el profesor Alberto Obregón a recogernos para acompañarnos en la vuelta, cogimos un tren hasta el aeropuerto de Pisa, allí tomamos un vuelo con destino a Madrid y en Madrid nos recogió una furgoneta que nos llevó hasta nuestro pueblo de nuevo donde nos esperaban nuestras familias con mucho entusiasmo de volver a vernos después de tanto tiempo. Sin duda, una experiencia inolvidable y recomendable 100%. ¡Hasta la próxima!







