Tras 6 horas de coche, comienza nuestra nueva aventura
Erasmus+ con un periodo de observación en Albufeira, ciudad portuguesa situada
en la región del Algarve, al sur del país. Con más de 30.000 habitantes en el
casco urbano y unos 40.000 en el término municipal, Albufeira registra una de
las mayores concentraciones de residentes extranjeros en el país, duplicando la
media nacional. Llamados por el turismo como fuente de ingresos, el flujo
migratorio se divide entre inmigrantes de Brasil, India, Nepal y Ucrania. Esto
ha generado problemas de espacio a los centros educativos para poder dar
respuesta al incremento considerable de nuevas incorporaciones, teniendo que
instalar barracones en el patio, dividir aulas, dar clase en la Biblioteca o,
incluso, en los pasillos! Y esta es la realidad que nos hemos encontrado en
nuestro primer día de visita al Agrupamento de Escolas de Albufeira. Sin
embargo, y pese a las difíciles condiciones de trabajo, la multiculturalidad da
paso a numerosas oportunidades y la convivencia entre culturas se ha abierto
paso en el “café Erasmus+” organizado por la coordinadora (y presentado por la
directora del centro), donde familias y profesores nos han agasajado con dulces
deliciosos de diferentes partes de Portugal y del mundo, aparte de lo que hemos
aportado los profesores visitantes de Isla Reunión, Italia y España.
En cuanto a las clases, hemos visitado un aula de Educación Especial con
alumnos que presentan verdaderas dificultades. Y es que en Portugal no existen
escuelas como tal para atender a este alumnado y, aunque en algunas materias
están con el resto de estudiantes, el resto del tiempo están en una clase con
recursos que les ayudan a relajarse, estimularse y aprender funciones básicas
como leer o escribir.
También hemos asistido a una clase de Geografía e Historia y a otra de
Tecnología, esta vez en la Escuela de Primaria Francisco Cabrita, donde los
alumnos diseñan objetos con la impresora 3D. Hoy les ha tocado crear una
casita. Lo que más me ha llamado la atención es que es una materia semestral de
2 horas y que cuentan con un club voluntario de robótica llamado EBSA que
incluye a alumnos de Primaria y Secundaria.
Por la tarde, al salir de la escuela (su horario termina a las 16:00h) hemos visitado Silves, ciudad histórica conocida por su impresionante castillo de arenisca roja y por haber sido la capital árabe del Algarve. Y esto ha sido todo por hoy. Mañana seguiremos aprendiendo del sistema educativo portugués.


